Migraciones a Software Libre (Parte 1)

Este grupo de artículos no pretende ser una guía exhaustiva de cómo hacer una migración a software libre, sin embargo es una serie de recomendaciones basadas en la experiencia como técnico y consultor. Adicionalmente cualquier aporte será bienvenido y apreciado.

Antecedentes

Antecedentes

En Venezuela ha habido por muchos años una inquietud creciente por el uso de las tecnologías libres. Algunos inicialmente lo vimos como el retorno triunfal de UNIX adaptado para PC, pero luego de un rato metido de cabeza con Linux al menos yo comprendí que el tema de la libertad del software tiene un peso fundamental en este éxito. Linux había aterrizado en mi país, ya un banco lo había usado para una implantación de su internet banking y SUSE Linux dominaba el mercado nacional y el Red Hat Linux 6.0 se había convertido en la marca favorita de los hackers. Poco a poco las Tecnologías de Información demostraron su primacía en el desarrollo de los acontecimientos del país, y muy en particular, luego de que se viese comprometida su principal industria (petróleo), debido en parte, a una cadena de errores en el manejo de la gerencia de las TI y de la información sensible para los procesos y funcionamiento de la misma. Bien sea como reacción o como producto de la maduración de las iniciativas libres previas surge lo que sería el terreno fértil para la sorpresa del día como regalo de navidad. El Libro Amarillo del Software Libre y el Decreto Precidencial Nº 3.390 son los referentes de esas épocas. En fin esa es la historia y desde entonces ha habido una avalancha de migraciones pequeñas, medianas y grandes, exitosas y otras no tanto.

Leyes de Newton en una Migración

bombillo

A veces es complicado explicar todo esto de la migración a software libre mediante esquemas y recuadros. Es más sencillo tal vez recurrir a cosas conocidas como las Leyes de Newton, que todos vemos en bachillerato y que pertenecen a nuestra comunicación diaria, incluso a veces sin saberlo.

El cambio para muchos es un problema, pues en general, las organizaciones suelen generar una inercia que actúa exactamente igual que la Primera ley de Newton, parafraseando a Newton podemos decir que una organización en reposo o en movimiento uniforme y rectilíneo (sin cambio), preserva su estado a menos que sea obligado a cambiar mediante una fuerza que actúe sobre ella. Esto significa en otras palabras que las migraciones no se hacen solas, una organización que cambia responde a una necesidad práctica (que puede estar o no asociada a costos) o una obligación legal generalmente producto de un marco jurídico distinto, y la conducción de dicho cambio. Esto último debe llevarlo a cabo alguien con la visión clara además de contar con la energía, el compromiso y la autoridad suficiente cumplir con los objetivos planteados. Esos son los motores que impulsan la fuerza que puede cambiar la inercia de una organización y conducirla en un cambio cultural a nivel de Tecnologías de Información a Tecnologías Libres.

Así mismo, parafraseando esta vez la Segunda ley de Newton, podemos decir que el cambio observado en una organización es proporcional a la fuerza aplicada y el cambió irá en el sentido de la fuerza que se imprima. Es por ello que podemos inferir muchas veces que los resultados pobres en una migración a software libre se deben, bajo la premisa de que el marco jurídico es el mismo para todos, a causa de problemas relacionados con:

Finalmente la Tercera ley de Newton nos abre el camino lo que puede ser una premisa para establecer las estrategias a emplear en la migración a software libre. También conocida como la Ley de Acción y Reacción, podemos asociarla a la respuesta que se obtiene de las fuerzas ejercidas dentro de la organización. Parafraseando nuevamente las leyes físicas vemos que toda fuerza que se aplique sobre la organización generará una reacción equivalente con la misma magnitud en sentido contrario. En otras palabras esta ley nos pone de manifiesto por un lado la resistencia al cambio dentro de las organizaciones. La resistencia al cambio es necesario administrarla y convertir ese impulso en algo positivo.

Direccionalidad del Cambio

He tenido varias veces la discusión de en qué sentido debe ir la migración a software libre. Hay quienes argumentan que debe ser una orden presidencial (de la presidencia de la República para ser más precisos) y como contraparte en un mundo de blanco y negro hay quienes promulgan que el cambio debe venir de la gente, desde la comunidad. En mi opinión si lo ves en blanco y negro estás mal, muy mal. Tomando en cuenta lo observado hasta ahora, es razonable estimar que en mejor de los casos de cada conjunto de ordenes presidenciales solo se instrumenten alrededor de un 30-40% lo que nos deja un buen chance a que una normativa que venga en ese sentido caiga en el 60-70% que se convierte en sal y agua.

Por otro lado las comunidades de software no es un cuerpo colegiado, cohesionado y consistente, nada más lejos de eso. Incluso es fácil ver, a través de las listas de correos, que abundan sectarismos muy marcados e incluso una suerte de competencia de personalismos y afanes de protagonismos. No ahondaré en detalles de la farándula del software libre, cualquier cosa que se diga en este punto es candidato a un “flame”. Esta característica impide que la comunidad como cuerpo pueda conducir iniciativas más allá de objetivos muy específicos, como desarrollo de una distro de linux, una adaptación de un programa a la legislación o gustos nacionales, en algunos casos incluso programas y sistemas. En lo anterior no se incluyen las iniciativas llevadas a cabo por encargo, pues esto no hace comunidades, son proyectos que generalmente pierden su continuidad cuando desaparece el patrocinante público o privado.

El cambio debe venir, en mi opinión de un apoyo concertado desde las iniciativas gubernamentales con los intereses legítimos de las comunidades de conocimiento. Ello asegura mantener el interés de un grupo de técnicos especializados interesados en un tema en particular, que con el apoyo adecuado pueden rendir buenos frutos para el resto de la sociedad apoyándose en las iniciativas de los entes públicos. Un tema especialmente delicado es cuando el Estado prioriza los temas de interés para el desarrollo nacional, pues generalmente la comunidad llega después que las empresas han explotado parte del nicho de negocio y no pocas veces erosionando el terreno para iniciativas más sanas para el país. Es prioridad entonces que desde el Estado exista una claridad en cuanto a la relevancia de la figura de la comunidad puesto que las contrataciones vienen y van al ritmo de la disponibilidad presupuestaria, pero solamente con gente del lugar, con intereses nacionales legítimos, con competencias probadas en la práctica, es posible construir un cambio efectivo más allá de las vicisitudes económicas.

(Fin de la parte 1)

Próximamente en la parte 2:

(nota: Artículo publicado originalmente en TuBaseDeDatosLibre.org)